jueves, 30 de enero de 2014

Manifiesto por la paz, Colegio “Madre del Divino Pastor” Andújar

“Dichosos los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios”.(Mateo, 5:9)






Todos queremos un mundo mejor y soñamos un futuro donde las gentes puedan vivir en paz. Pero falta mucho para que ese sueño se cumpla, para que ese futuro se haga presente.
Los medios de comunicación (la radio, la televisión, Internet, los periódicos) nos asaltan cada día con noticias que nos ponen la piel de gallina: guerras, hambre, explotación infantil, atentados terroristas… El mundo parece que no tiene remedio. Las personas nos empeñamos en sacar todo lo malo que hay en nuestro interior. Y, sin embargo, no podemos perder la esperanza. Aunque parezca una contradicción, tenemos que seguir luchando para conseguir la paz.
Las relaciones entre las personas están llenas de conflictos: los amigos tienen conflictos, los hermanos tiene conflictos, los vecinos, los compañeros, los pueblos, incluso los países tienen conflictos… Pero los conflictos no son necesariamente malos, pueden ser una oportunidad para el acuerdo, para el entendimiento, para la empatía, para la concordia. Todo eso si no recurrimos a la violencia, que es el principal enemigo de la paz. Porque la violencia nunca soluciona nada, trae sufrimiento, destrucción y ahonda las heridas. Puede que haya un vencedor y un vencido, pero los dos habrán perdido la dignidad y la razón por el camino de la violencia. El conflicto será más hondo y la cicatriz quedará por mucho tiempo.
Otros enemigos de la paz son la intolerancia y la indiferencia. A veces nos proponemos mantenernos alejados de los conflictos o de quienes no son como nosotros, por eso cerramos los ojos o construimos un muro que nos separa de ellos. Vallas, muros, barreras, fronteras son obstáculos para la paz. A veces son reales, están hechas de hierro o de piedra, pero otras veces están hechas de egoísmo, de consumismo, de odio, de intolerancia, de injusticia… Contra esos muros podemos luchar cada uno de nosotros, si abrimos los ojos, si levantamos la voz, si abrimos nuestro corazón. El amor, la fraternidad, la verdad, la fe, la comprensión, serán las herramientas para construir la paz y derribar los muros de la injusticia.

 Si queremos ser llamados hijos de Dios, ¡construyamos juntos la paz!


 
                           

miércoles, 29 de enero de 2014

Hna. Angélique Namaika, Premio Mundo Negro a la Fraternidad

Imagen tomada de Mundo Negro
En la 26ª edición de los Encuentros de Antropología y Misión, que se celebra este fin de semana en Madrid, Mundo Negro ha concedido el Premio a la Fraternidad 2013 a la Hna. Angélique Namaika, que dedica su vida a atender a los refugiados, especialmente mujeres, en la República Democrática de Congo.
La Hna. Angélique Namaika, de 46 años, nació en Kembisa, en el sur de la provincia Oriental, en una ferviente familia católica, en la que creció con otros cinco hermanos. Su deseo de consagrarse surgió al conocer a una religiosa alemana agustina que trabajaba especialmente con los enfermos.
Es enviada a formarse a Doruma, donde permanece durante doce años. En 2003, después de un año y medio en Bangado, es destinada a Dungu, donde se vuelca en el trabajo con las mujeres desplazadas a causa de la violencia que sufre la zona, muy rica en recursos minerales –especialmente oro y diamantes– y afectada por la presencia de numerosos grupos armados que acosaban severamente a la población. Entre estos, destacaba el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Joseph Kony. En el año 2009, la propia Hna. Angélique Namaika tuvo que huir de la zona durante varios meses.
La revista Mundo Negro ha concedido el Premio a la Fraternidad 2013 a esta religiosa, por ser un símbolo del trabajo que la Iglesia desarrolla en uno de los rincones más conflictivos del continente africano, y junto a uno de los colectivos –el de los refugiados– que con más facilidad pasa al olvido de la opinión pública.
El Encuentro de Antropología y Misión se centra este año en el tema de los “Refugiados, voces para la esperanza”.
Comenzará el sábado a las 10:30 de la mañana con la Conferencia “Refugiados en África. Realidad, causas y consecuencias” a cargo de Pablo Funes, responsable de África de Entreculturas. Continuará con una mesa redonda en la que se expondrán cuatro miradas sobre el fenómeno.
Por la tarde, Ramón Arozarena hablará sobre “El silencio de los desplazados internos en la Región de los Grandes Lagos” y la jornada finalizará con el testimonio de la Hna. Angélique Namaika, religiosa agustina de la República Democrática del Congo que ha sido galardonada con el Premio Nansen 2013 que concede ACNUR por el trabajo a favor de los refugiados.
Este encuentro, organizado por Mundo Negro, finalizará el domingo con la celebración de la Eucaristía de solidaridad con los refugiados en África en la Capilla de los Misioneros Combonianos, en la C/ Arturo Soria, 101 de Madrid.

Publicado en CONFER


miércoles, 22 de enero de 2014

Mi primera experiencia de Misión.

 Con gran alegría comparto con vosotros esta etapa de mi vida, porque  lo esperaba y quería hacer esta experiencia antes de terminar el Noviciado.
En esta línea está  Clementina en Portugal, Domingas en Cataluña y yo, Georgina, en Andalucía (Andújar, Jaén)
Estoy en una comunidad de seis hermanas, que trabajan  todas en el colegio, Madre del" Divino Pastor" es  parte de la Congregación y en él tenemos niños externos e  internos. Participo en las tareas de casa: Limpiezas, liturgia, recreos y en la vida comunitaria y en el  colegio, de lunes a viernes  de  9:30 a las 11:30 estoy con los niños externos de 3, 4 y 5 años; de las 18:00 a las 19:30 con los internos y  colaboro en la semana vocacional con los alumnos de la ESO. 
Estoy contenta por estar aquí, esta siendo una experiencia  buena y gratificante.







En la clase.

En el patio jugando





Con los juguetes.

INFANCIA MISIONERA



La Obra de la Infancia Misionera fue fundada en 1843 por el obispo francés, Monseñor Carlos Augusto de Forbin-Janson, motivado por las cartas y noticias de misioneros que le escribían, sobre todo desde China, contándole la difícil situación de las niñas de ese país.
Comenzó a solicitar ayuda y de acuerdo con Paulina Jaricot, que en 1822 había fundado la Obra de la Propagación de la Fe, pensó en otra obra en la que los niños cristianos ayudarían a los niños de los países de misión, con sus oraciones y algo de dinero al mes.
Desde un principio, la Obra tuvo el apoyo y la aprobación del Papa. En 1922 Pío XI la elevó a la categoría de Pontificia y en 1950 Pío XII instituyó el Domingo Mundial de la Infancia Misionera.Actualmente está establecida en más de 120 países de todo el mundo. En España se celebra el cuarto domingo del mes de enero.

La Obra Misionera Pontificia de la Santa Infancia, hoy Infancia Misionera, es un servicio de las Iglesias particulares a los padres y educadores para que se despierte, desarrolle y madure progresivamente en los niños la dimensión misionera de su fe y vida cristiana,  a la vez hacerles sensibles para que compartan la fe y los medios materiales con los niños de las regiones y de las Iglesias más desfavorecidas.
Las cuotas y las ofrendas de los niños de todos los países contribuyen a formar un fondo de solidaridad que tiene por fin ayudar a las obras y a las instituciones de los niños más pobres.
La Obra tiene una función profundamente educadora, se inserta en la iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes  en cada Iglesia particular. En el interior de este proceso de formación se intenta desarrollar esta dimensión misionera en armonía con el resto de las tareas de educación de la fe.
La educación misionera de los niños une inseparablemente la educación para vivir el encuentro con Cristo y la educación para la misión, de modo que profundizar en la experiencia de Cristo, acrecienta la conciencia y compromiso misionero, a la vez que el ejercicio de la acción misionera, según las posibilidades propias de su edad, les lleva a vivir más intensamente su relación con el Señor.    
                                                                                  (Basado en ¿qué es la Infancia Misionera)





martes, 14 de enero de 2014

ANIVERSARIOS 13 de enero

Hoy es una jornada especial para nosotras y para nuestra provincia. Un  día 13 de enero, hace 187 años, nació María Ana Mogas, nuestra fundadora y el 14 de mismo mes, de 2012 fecha de su bautismo, se constituyó la Provincia Ibérica, "María Ana Mogas". Nació por tanto, una nueva estructura de animación de nuestra vida y misión.
También el 13 de enero celebramos el santo de la M. Hilaria, la primera provincial de la Provincia Unificada. 
Nosotras, desde esta etapa  del Noviciado, agradecemos el  pasado de tantas hermanas que han hecho posible el hoy, nos sentimos invitadas a vivir nuestro presente con responsabilidad y preparar nuestro futuro.
Hoy nos alegramos todas, hermanas y hermanos laicos, dando gracias a Dios por la comunión fraterna de nuestro Instituto al seguimiento de Cristo, con el espíritu de María Ana y de Francisco de Asís. Deseamos que este espíritu anime nuestros corazones a una vivencia del amor mutuo, a la colaboración  y al seguimiento gozoso de las huellas de Jesús.
¡Felicidades a todas las hermanas de todas las comunidades!

                                            ¡FELIZ DÍA A TODAS!

Para recordar el inicio de la Provincia Ibérica






jueves, 2 de enero de 2014

UN AÑO MÁS


Hemos terminado el año 2013.
Un año que ha marcado, como todos los años, la vida de cada uno de nosotros. Un año en el que hemos podido descubrir luces y oscuridades, alegría y tristezas. Cada uno de nosotros hemos caminado por el camino de nuestra vida, hemos trabajado y  hemos descansado, hemos sido felices y hemos sufrido, nos hemos forzado  en  el seguimiento de Jesucristo  y  a veces también hemos caído también en la desidia y la infidelidad.
Y a nuestro alrededor, hemos visto caminar a nuestros hermanos, a todos los hombres y mujeres: desde los más cercanos, los de nuestra familia, nuestros hermanos y amigos, hasta los más lejanos. Todos ellos, todos forman parte de nuestra vida. De todos hemos podido aprender, todos han sido para nosotros, de un modo u otro, estímulos para  nuestra vida. Y de un modo especial, porque de ninguna  manera podríamos olvidarlos, recordamos los rostros de dolor de nuestros hermanos que sufren por la guerra, por el hambre, por todas las crueldades que los hombres sembramos o permitimos en este mundo.
Un balance de fin de año sería preguntarnos, en el silencio de nuestro corazón, con sinceridad y valentía, sobre nuestra actitud ante esas verdades sin las cuales iríamos sin brújula en la vida, es decir, sobre la fe, la esperanza y el amor. Ante todo, sobre el amor, pues “quien ama no hace mal al prójimo, por eso el amor es el cumplimiento total del amor. Así pues, no tengan con nadie otra deuda que no sea la del amor. Pues el que ama a su prójimo tiene cumplida la ley”. (Rom. 13,8.10). Si rescatamos el amor, el balance final será a nuestro favor
El Papa Francisco dijo en la tradicional oración de fin de año, que al entrar el 2014, se debería reflexionar y preguntar “si 2013 lo hemos utilizado para avanzar en nuestros propios intereses o para ayudar a otros”.
Es muy importante reflexionar sobre este mensaje del santo Padre.
"Desde los tiempos más antiguos, la Bienaventurada Virgen es honrada con el título de Madre de Dios. Fue la primera fiesta de la Virgen en la Iglesia. Por su Sí a la voluntad de Dios María es Madre de Dios, de la Iglesia y de los cristianos. Ella es símbolo de la comunidad cristiana en donde los creyentes encontramos a Cristo".
 ¡Feliz Año a Todos!