miércoles, 27 de noviembre de 2013

Clausura del año de la fe

La solemnidad de Cristo Rey del Universo, coronación del año litúrgico, señala también la conclusión del Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, a quien recordamos ahora con afecto y reconocimiento por este don que nos ha otorgado. Con esa iniciativa providencial, nos ha dado la oportunidad de descubrir la belleza de ese camino de fe que comenzó el día de nuestro bautismo, que nos ha hecho hijos de Dios y hermanos en la Iglesia. Un camino que tiene como meta final el encuentro pleno con Dios, y en el que el Espíritu Santo nos purifica, eleva y santifica, para introducirnos en la felicidad que anhela nuestro corazón.
 El Papa, envió también un saludo cordial y fraterno a los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias orientales católicas,  presentes en la clausura. Quiso que el saludo de paz   expresara, sobre todo, el reconocimiento del Obispo de Roma a estas Comunidades, que han confesado el nombre de Cristo con una fidelidad ejemplar, pagando con frecuencia un alto precio.
La preparación del Año de la fe fue la carta apostólica Porta fidei publicada el 11 de octubre de 2011, exactamente un año antes del inicio del Año de la Fe, en el cual Benedicto XVI lo convocaba y daba pautas para su celebración. Algunos analistas indican que en ese momento el Papa emérito comenzaba a pensar en la posibilidad de la renuncia y otros en cambio aseguran que aún no lo había contemplado.
Esa renuncia histórica de Benedicto XVI  llegó durante el Año de la Fe, como si ese tiempo propuesto para reafirmar y confirmar la fe en Cristo pusiera también "a prueba"’ esta fe ante al "desconcierto"’ de ese anuncio y el sentimiento de ‘orfandad’ de muchos al ver la despedida en vida de un gran Papa que dio una lección de humildad y sabiduría a la humanidad.
Por otro lado, recordemos que la apertura del Año de la Fe, que se llevó a cabo el 11 de octubre de 2012, coincidió con el 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II y con el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La inauguración fue muy significativa porque en la Celebración Eucarística presidida por Benedicto XVI concelebraron algunos padres conciliares, los presidentes de las Conferencias Episcopales y también  los padres sinodales de la Asamblea General Ordinaria que se celebraba en Roma sobre La Nueva Evangelización y la transmisión de la fe.
El segundo documento que puede considerarse un ‘fruto’ del Año de la Fe fue la encíclica Lumen fidei firmada por el Papa Francisco y publicada el 29 de junio de 2013, fiesta de San Pedro y San Pablo. Un texto escrito a ‘cuatro manos’ en el que se palpa claramente la continuidad entre ambos pontificados.
El último texto es la exhortación apostólica postsinodal Evangelii Gaudium (la alegría del Evangelio) que el Papa Francisco presentó el 24 de noviembre de 2013, fiesta de Cristo Rey, en la clausura del Año de la Fe y que recoge los frutos del Sínodo sobre la Nueva Evangelización.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Día de los Derechos del Niño


Los derechos del niño son un conjunto de normas de derecho internacional que protegen a las personas hasta determinada edad. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. Varios documentos consagran los derechos de la infancia en el ámbito internacional.

Derechos de los  niños:


1. El niño debe de  disfrutar de todos los derechos sin discriminación de raza, color, sexo, idioma  o religión.

2. El niño dispondrá de oportunidades y servicios, para que pueda desarrollarse física, mental,       espiritual y moralmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad.

3. El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y una nacionalidad.

4. El niño debe de gozar de los beneficios de seguridad social, tendrá derecho  a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

5. El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social, debe de recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especial que requiere en caso particular.

6. El niño para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión.

7. El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria, por lo menos en etapas elementales.

8. El niño debe, en todas circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

9. El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación.

10. El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole.


Entrada al noviciado


Después de dos años de postulantado, con fe y  con el deseo de conocer el proyecto de Dios, nuestra hermana Inmaculada decidió dar un paso adelante iniciando una nueva etapa, el día 8 de noviembre.

La celebración comenzó a las 6,30 de la tarde y estuvieron presentes la  Madre General, Provincial y algunas hermanas de comunidades cercanas.

El acto fue muy sencillo, con canciones cortas, propias de estas celebraciones, y símbolos como el cayado, zurrón, sandalias, huellas y caracola.

Con un tono festivo compartimos la merienda cena, bailamos al estilo africano dando gracias a Dios por este día tan especial no solamente  para nuestra hermana Inmaculada sino para todas.
Estamos felices y contentas por recibir una novicia más en nuestra congregación.



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