domingo, 2 de septiembre de 2018

¡Dar lo mejor para recibir lo mejor!

Este verano nos convencimos de que dando lo mejor y abriendo el corazón, recibimos lo mejor Y MÁS, y ese más no es cualquier cosa, son gestos, palabras, testimonio, cercanía, confianza y sobre todo FRATERNIDAD; y es que tuvimos la oportunidad de vivir nuestra experiencia de verano en Benavides de Órbigo, en la comunidad de hermanas mayores de nuestra congregación.

Ha sido una experiencia inolvidable y enriquecedora para todas, tanto para las hermanas como para nosotras, y esto fue posible porque cada una dio de si misma lo mejor. Cuando decimos que ha sido enriquecedora, nos referimos a que todo lo que hicimos cada día estaba entrelazado: comunidad- trabajo, fraternidad-encuentro con Dios, testimonio- escucha, cada cosa no hacia más que ayudarnos a vivir la experiencia al máximo, y que nos motiva a seguir viviendo nuestro camino a profundidad.

Otra de las cosas que ha marcado mucho nuestra experiencia es reafirmar que cada hermana es un don para la congregación, ellas lo han dado todo y lo siguen dando desde sus posibilidades y en la etapa de vida en que se encuentra cada una; son ejemplo de entrega, fidelidad, perseverancia, y de que el Reino de Dios se va construyendo desde lo sencillo, desde la simpleza de saberse sostenido en todo momento por Él.

No faltaron momentos de risa, de compartir, de bailar, de cantar... en fin, de celebrar la vida con sencillez.
Estamos muy agradecidas con Dios por haberse reflejado en cada una de las hermanas, por permitirnos dar de lo que tenemos y recibir lo que nos brindaron, y agradecidas con las hermanas por su acogida, por hacernos sentir siempre en casa y por todo los detalles que recibimos de ellas.

No olvidemos que cuando nos entregamos con amor desinteresado recibimos más de lo que nos imaginamos.




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viernes, 1 de junio de 2018

Apostamos por el CONSUMO SOSTENIBLE


Desde nuestro noviciado damos pequeños pasos para un consumo sostenible. En los primeros meses del año estuvimos trabajando los ODS 2030 (Objetivos de Desarrollo sostenible) donde pudimos profundizar un poco más sobre la situación actual de nuestro mundo, no sólo a nivel social sino también a nivel de consumo, medio ambiente y tecnología.

Son muchos los objetivos y las metas planteadas por la ONU, unas muy ambiciosas pero otras que podemos hacer desde los pequeños detalles de nuestro día a día, desde espacios que por pequeños que sean nos ayudan a vivir mejor. 

Por eso nuestro pequeño proyecto ha sido sembrar productos que sirven para nuestro consumo, sencillos y que aunque puedan ser pocos al comienzo, confiamos que a futuro y con constancia podemos obtener frutos. 
No solo entraría aquí esta pequeña siembra sino también irnos educando en el consumo adecuado y equilibrado, en el reciclaje de plásticos, y en tantas cosas con las que podemos colaborar a tener un mejor medio ambiente en nuestra sociedad. 

Si todos comenzamos desde lo pequeño, pronto nos daremos cuenta de los grandes resultados que puede dar. Esa es hoy nuestra invitación ¿te atreves a apostar por un consumo sostenible y un mejor medio ambiente? Nosotras lo intentamos con mucha esperanza. 

El mundo necesita personas disponibles para hacer de este espacio, nuestra tierra, un espacio limpio, en desarrollo, donde todos nos comprometamos a luchar siempre por lo mejor, por lo que nos construye y sobre todo por lo que nos une como hermanos.





martes, 20 de febrero de 2018

¡VEN Y VERÁS!


"Ven y verás" también fue la invitación de Jesús a Joana, Scarlet y Licina para emprender este camino que comenzaron el pasado 2 de febrero del 2018. Su entrada al noviciado nos llena de alegría pero sobre todo de agradecimiento a Dios por seguir llamando "trabajadores a su mies" y como ellas mismas lo expresan: 

"Queremos agradecer a Dios Padre por el don de la vida y de la vocación, por todas las maravillas que nos ha regalado, por su amor incondicional."

Sabemos que no vamos solas, que contamos con muchos hermanos/as para seguir construyendo ese camino de amor al que Jesús nos llama y que acogieron y comprendieron muy bien nuestra Madre fundadora María Ana Mogas y San Francisco de Asís. 

Gracias a todos por acompañarnos con sus oraciones y cercanía y hacernos sentir que todos somos parte de la gran fraternidad de Dios en la tierra que es la Iglesia. 

Que nuestras palabras y acciones estén siempre dilatadas de amor y "todas por un mismo fin que es Jesús, en quien fundamentamos el seguimiento y tiene, con el Padre y el Espíritu Santo, toda la gracia que es capaz de saciar nuestras vidas por entero".

Dios nos bendiga y María, Divina Pastora guíe nuestros pasos y nos enseñe a amar.