miércoles, 26 de octubre de 2016

Concierto solidario del Voluntariado Misionero

El Voluntariado Misionero franciscano 'Mª Ana Mogas' y la Fundación LADESOL organizaron, con la ayuda de Luis Guitarra y Carmen Sara, una actuación solidaria en Madrid para apoyar el proyecto 'Casa del Joven' en San Pedro (Argentina) 
La iniciativa pretende ofrecer una alternativa al creciente consumo de drogas y alcohol en edades tempranas en aquella región. 
El sábado 22 de octubre a las 18:00 hrs. la solidaridad se dio cita en Madrid, en el salón de actos del Colegio Divina Pastora de Cuatro Caminos. Allí el cantautor Luis Guitarra y la narradora oral Carmen Sara compartieron con el público sus RELATOS Y CANCIONES PARA DESPERTAR EL ALMA, un espectáculo pensado para toda la familia en el que a través de la música y las historias, a la vez que pasamos un buen rato, nos hicieron reflexionar sobre los valores de la solidaridad. Durante la actuación, promovida por el Voluntariado Misionero María Ana Mogas, los jóvenes de este movimiento franciscano presentaron el Proyecto 'Casa del Joven', una iniciativa que quiere ofrecer alternativas al consumo de drogas y alcohol para otros jóvenes menos afortunados que ellos que, en la ciudad de San Pedro (Argentina), viven una dura realidad de pobreza y exclusión social. Los jóvenes españoles del Voluntariado Misionero conocieron este proyecto de la Fundación Ladesol y se sintieron interpelados a hacer algo para cambiar esa realidad. Esta actuación en Madrid se suma a otras acciones solidarias que están desarrollando por España.


Sobre el proyecto 'Casa del Joven' 

En estos momentos la comunidad de San Pedro (una ciudad argentina de la provincia de Misiones y cabecera del departamento homónimo) está conmocionada por el alto consumo de drogas en preadolescentes y jóvenes del lugar. Las hermanas Franciscanas Misioneras del Divino Pastor, que desde hace décadas llevan desarrollando allí su misión entre los más pobres, especialmente a través del campo de la educación, denuncian cómo cuando los chicos acaban la etapa de estudios obligatorios se encuentran sin recursos para afrontar su futuro, rodeados de un entorno hostil de violencia y delincuencia donde la vía de escape más fácil es el alcohol y el consumo de drogas, generando un cadena de destrucción que afecta a sus vidas, las de sus familias y las de toda la comunidad. 
Para dar respuesta a este problema, a través de la Fundación LADESOL se ha ideado el proyecto 'CASA DEL JOVEN', concebido como un espacio que por un lado contenga a los preadolescentes y jóvenes ofreciéndoles formación y alternativas de ocio a fin de evitar su acceso al consumo de sustancias y por otro lado acompañe la reinserción al sistema educativo y oriente a las familias. Desde este espacio se promoverá el acceso a la salud, la educación y el trabajo, restituyendo, así derechos básicos vulnerados. Este abordaje, se realizará por medio de cinco ejes fundamentales, la contención, la educación, la recreación, la derivación terapéutica y la capacitación de agentes. Todo esto, para la formulación de un proyecto de vida individual y comunitaria, sin las consecuencias nocivas del consumo. 

Sobre el Voluntariado Misionero María Ana Mogas 

El Voluntariado Misionero "María Ana Mogas", de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, está integrado por jóvenes de España y Portugal que, sintiéndose llamados a transformar las injusticias de la sociedad, desde el acompañamiento y la formación se preparan para realizar experiencias de voluntariado en sus países y fuera de sus fronteras, en distintos proyectos de misión para la promoción humana. Desde este Voluntariado, se intenta responder a un nuevo paradigma de misión que evite la concepción de asistencialismo y la separación del mundo en Norte-Sur. 

Sobre la Fundación LADESOL 

LADESOL (Lazos de Solidaridad) es la Fundación de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, congregación religiosa fundada por la Beata María Ana Mogas presente en diversos países de África, América y Europa, donde realizan su trabajo al lado de los más pobres y necesitados. Entre los objetivos de la Fundación está promover el desarrollo de los pueblos desde las propias culturas, valores y potencialidades, en aquellos lugares del Tercer y Cuarto Mundo donde la congregación está presente; crear una estructura que facilite atender las necesidades de los que más sufren las causas de una sociedad injusta, coordinando esfuerzos y dinamizando procesos; crear espacios de participación social y un cauce de solidaridad que se encuadra como una opción evangélica; y promocionar el voluntariado, tanto en los países en vías de desarrollo como en zonas de pobreza y exclusión en Europa.













miércoles, 12 de octubre de 2016

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES 2016


Iglesia misionera, testigo de misericordia

El Jubileo extraordinario de la Misericordia, que la Iglesia está celebrando, ilumina también de modo especial la Jornada Mundial de las Misiones 2016: nos invita a ver la misión ad gentes como una grande e inmensa obra de misericordia tanto espiritual como material. En efecto, en esta Jornada Mundial de las Misiones, todos estamos invitados a «salir», como discípulos misioneros, ofreciendo cada uno sus propios talentos, su creatividad, su sabiduría y experiencia en llevar el mensaje de la ternura y de la compasión de Dios a toda la familia humana. En virtud del mandato misionero, la Iglesia se interesa por los que no conocen el Evangelio, porque quiere que todos se salven y experimenten el amor del Señor. Ella «tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio» (Bula Misericordiae vultus, 12), y de proclamarla por todo el mundo, hasta que llegue a toda mujer, hombre, anciano, joven y niño.
La misericordia hace que el corazón del Padre sienta una profunda alegría cada vez que encuentra a una criatura humana; desde el principio, él se dirige también con amor a las más frágiles, porque su grandeza y su poder se ponen de manifiesto precisamente en su capacidad de identificarse con los pequeños, los descartados, los oprimidos (cf. Dt 4,31; Sal 86,15; 103,8; 111,4). Él es el Dios bondadoso, atento, fiel; se acerca a quien pasa necesidad para estar cerca de todos, especialmente de los pobres; se implica con ternura en la realidad humana del mismo modo que lo haría un padre y una madre con sus hijos (cf. Jr 31,20). El término usado por la Biblia para referirse a la misericordia remite al seno materno: es decir, al amor de una madre a sus hijos, esos hijos que siempre amará, en cualquier circunstancia y pase lo que pase, porque son el fruto de su vientre. Este es también un aspecto esencial del amor que Dios tiene a todos sus hijos, especialmente a los miembros del pueblo que ha engendrado y que quiere criar y educar: en sus entrañas, se conmueve y se estremece de compasión ante su fragilidad e infidelidad (cf. Os 11,8). Y, sin embargo, él es misericordioso con todos, ama a todos los pueblos y es cariñoso con todas las criaturas (cf. Sal 144.8

miércoles, 5 de octubre de 2016

Fiestas Institucionales FMMDP. San Francisco y María Ana Mogas.


Resultado de imagen de maria ana mogas fontcubertaEl 4 y 6 de Octubre la familia Franciscana Misionera de la Madre del Divino Pastor, con gran alegría recordamos a Nuestra Madre Fundadora y San Francisco en quien se inspiró para responder a la llamada del seguimiento a Jesús.

La caridad fue el faro que iluminó la vida de María Ana. Todos cuantos la trataron descubrieron que de su oración y contemplación del Dios Amor, se derramaba en ella la suavidad y dulzura de una madre que atendía a todos —sin distinción—, que tenía una sensibilidad especial y un trato delicado para dar preferencia a los más necesitados de bienes espirituales o materiales.

Llegado el momento de su partida al Padre, agotada físicamente por la enfermedad que padeció los últimos ocho años de su vida, la madre Mogas, con la seguridad del deber cumplido como educadora y pedagoga del carisma recibido, dicta su testamento que es cuidadosamente recogido por las hermanas allí presentes y transmitido a las generaciones venideras: «Hijas mías: amaos como yo os he amado, sufríos como yo os he sufrido. Caridad, caridad verdadera, amor y sacrificio».

Es el 3 de julio de 1886, en la villa de Fuencarral (Madrid), cuando a las 12 del mediodía Dios nuestro Señor hace realidad su deseo tantas veces expresado en la oración jaculatoria: «¿Cuándo te veré, Dios mío, cuándo?».

Que su testimonio de caridad —amor y sacrificio— fortalezca nuestro caminar por las sendas de las virtudes que la condujeron al gran día de la manifestación solemne de su bienaventuranza, que aquí, con gozo, celebramos con toda la Iglesia.

El 6 de octubre de 1996 fue beatificada María Ana por el papa Juan Pablo II, quien estableció que la fiesta de la nueva Beata se celebre el 6 de octubre.


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